En medio de la burocracia de autoridades ministeriales y probable estafa de abogados, es como una mujer trabajadora del campo, lucha contra el sistema judicial en busca de justicia para su nieta víctima de abuso sexual cuando tenía 10 años, presuntamente a manos de su padrastro lo que la llevó a quedar embarazada.
La mujer a la que llamaremos Lucia, abuela de la menor de identidad reservada, explicó este día que todo habría ocurrido por el mes de septiembre del año 2023 en la congregación Chichigapa del municipio de Minatitlán, asentada a una hora aproximadamente del área urbana.
La infante a la que recuerdan como una niña alegre, llena de sueños y a la que le encantaba jugar, vivía hasta ese entonces junto a su madre Susana y la pareja de esta Nelson N, sujeto que desde tiempo atrás empezó a tocarle las piernas y partes íntimas lo que se notó en su estado de ánimo y comportamiento.
Bajo la insistencia de la familia materna, los que prácticamente son vecinos de la niña que hoy cuenta con 11 años, confesó a una de sus tías referente al abuso. Citando que Nelson la acostaba en la cama, le quitaba la ropa y se le montaba.
Según lo dicho por la menor a sus familiares, el individuo le decía que, si hablaba respecto a lo que ocurría mataría a su mamá, por lo que ella se reservaba lo que acontecía dentro de su casa.
Fue Lucía una mujer de la tercera edad, trabajadora del campo, abuela de la infante, la que ante la situación decidió trasladarse desde la zona rural a la cabecera municipal, a donde primeramente llegaron con un médico de farmacias Similares a quien expusieron el probable abuso. Al verse rebasado por la situación, el galeno sugirió el traslado al Hospital General de Minatitlán (HGM) nosocomio del que la canalizaron de manera directa a la Fiscalía al tratarse de un caso de violación, donde se confirmó el tema.
Según Lucía la autoridad especializada que revisó a la niña ratificó que esta había sido penetrada en varias ocasiones, por lo que se procedió a levantar la denuncia formal. En medio del proceso la autoridad determinó que en el Hospital General se le practicaran los estudios correspondientes, corroborándose que la agraviada presentaba varias semanas de embarazo.
Dado a su condición no pasaron ni 15 días cuando vino un aborto espontáneo a la niña, previo a lo que se advirtió sería un legrado sumamente peligroso que bien podría costarle la vida, lo cual ya no fue necesario efectuar.
Lucía recordó que el día 26 de septiembre se dio apertura la carpeta de investigación 498/2023 por el probable abuso cometido en agravio de su nieta. Por lo que al volver a Chichigapa pidió a Susana, madre de la niña, reunirse para dialogar y exponer lo que estaba pasando con la menor.
"Después de esto Nelson le negó las cosas a ella (Susana) y lo único que ella dice es que nosotros queremos destruirle la vida y separarlos", fue la respuesta de Susana a su madre respecto a las acusaciones.
En el proceso de las diligencias ministeriales la niña quedó al resguardo de la abuela materna y demás familiares, siendo el probable responsable que decidió emigrar junto a su pareja al norte del país, específicamente a Ciudad Juárez dándose posteriormente la orden de aprehensión que fue ejecutada en el mes de agosto de 2024.
Al ser presentado ante un juez se dio un plazo de seis meses de prisión preventiva para desahogar las pruebas, iniciando así el calvario de los agraviados.
La mujer de la tercera edad recordó con evidente coraje y angustia, que al principio del caso contrataron los servicios de conocida abogada del municipio, a la que señalaron de pedir dinero para los trámites y todo lo que esto conlleva, profesionista a la que llegaron a brindarle más de 50 mil pesos, sin que se resolviera absolutamente nada.
Después contactaron a un segundo litigante con el que terminaron dándole alrededor de 20 mil pesos bajo el pretexto de copias, gasolina, apoyos a secretarios de juzgado, sin resolverse nada. "Debemos más de 70 mil pesos y los abogados no hicieron nada, solo nos sacaron el dinero".
Susana, la madre de la niña se define al defender a su pareja sentimental y probable agresor, escudándose en que solamente la quieren perjudicar y separar de su esposo.
El caso se ventila hoy día en la Fiscalía Primera Especializada en Investigación de Delitos de Violencia Contra la Familia, Mujeres, Niñas y Niños y de Trata de Personas de la Unidad de Procuración de Justicia, dándose incluso amenazas de la familia de Nelson que presume contar con los recursos suficientes para sacarlo de la cárcel.
La afligida mujer señala que en su momento los allegados del probable culpable la intimidaron en su hogar, a donde le ofrecieron una fuerte suma de dinero y una casa con tal de retirar los cargos contra el hoy procesado.
Entre las irregularidades que consideran se están presentando, es que la parte defensora del sujeto solicita a la Fiscalía que se rehagan todos y cada uno de los estudios a la niña, con lo que la estarían revictimizando a más de un año de ocurrido el abuso sexual, con consecuencia de un embarazo interrumpido.
Sin poder contener el llanto, la campesina pidió todo el peso de la ley por el caso que hoy denuncian, cuestionando a las autoridades el por qué no atienden el tema del que tendrían desventaja por ser “pobres”. "Pareciera que la justicia es nada más para la gente que tiene dinero y no para los pobres.
Yo lo único que pido es que se pongan las manos en el corazón, tanto la justicia como la gente que me oye, que me apoyen de alguna manera yo no les estoy pidiendo otras cosas, hasta los licenciados que yo traía simplemente se manejaron bajo dinero y es lo que yo no tengo, esa gente sí lo tiene (familia de Nelson), y cómo va a quedar el caso de mi nieta. ¡Impune!”.
En su desesperación pidió la ayuda de la gobernadora Rocío Nahle y de la presidenta de la República Claudia Sheinbaum, para atender y solucionar el caso al que hoy se enfrenta. "Que se haga justicia, que me ayuden a hacer justicia, porque no es justo que no se haga justicia".
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